sábado, 7 de febrero de 2009

A vueltas con la Ciudadanía: (¡Otra vez!)


Esta semana debería de haber hablado sobre los recortes de presupuesto en la ULL (¡Ay, mi “querida” Universidad! ¡Cómo hecho de menos meterte caña!), pero teniendo en cuenta que en mi artículo de la semana pasada me dejé varias cosas en el tintero, he decidido emborronar un par de folios más y continuar hablando sobre la última pesadilla de curas y frailes… Sí señores, vamos a volver a hablar sobre la Educación para la Ciudadanía (EC).

Sé que corro el riesgo de repetirme, y de que mis compañeros de redacción me echen amigablemente una bronca, pero viendo como están las cosas en la Conferencia Episcopal (y en la Iglesia Católica, en general), considero necesario estirarme un poco más con este tema. Espero que los lectores del Potaje sepan disculparme.

Las últimas noticias sobre EC no pueden ser más desalentadoras, pues el Partido Popular ha amenazado con suprimir la asignatura nada más regrese al poder. Tal como suena. Se ve que ideas como la emancipación de la mujer, la homosexualidad, la tolerancia y los derechos humanos le dan grima al partido de Rajoy y compañía. Es de locos. Claro que es comprensible si tenemos en cuenta que en Madrid y en la Comunidad Valencia (gobernadas por el PP), EC se imparte como un refuerzo del inglés. Es decir, la asignatura no se imparte en español sino en el idioma de la “Pérfida Albión” ¡Toma boicot al Gobierno!

¡Cargarse una asignatura! ¡Viva España y la suegra del Rey! ¡Como si los padres no tuvieran suficiente con saber qué nuevos planes de estudio van a realizar sus hijos! Ahí se quedan la LOGSE, la ESO, el BUP, el COU, etc. ¡Y el principal partido de la oposición obsesionado con una asignatura! Está claro que en materia educativa, en España quedan muchas cosas por hacer
El Foro de la Familia siga erre que erre con la EC y anuncia que recurrirá la sentencia del Tribunal Supremo. Todavía siguen manteniendo el derecho de la objeción de conciencia para los padres que se nieguen a que sus hijos se contagien de la fiebre comunistoide. El pleito amenaza con prolongarse, debido a la huelga de jueces y magistrados prevista para los próximos meses. Por otro lado, todavía sigue coleando el asunto de Wyoming e Intereconomía (expuesto de manera excelente por mi compañero y amigo Félix Leblanc) Antes de hacerse público el montaje, los esbirros de Intereconomía (a sueldo de Jiménez Losantos) se mofaban de la “violencia” utilizada por el cómico, rebuznando chorradas del tipo “Éste (por Wyoming) sí que estudió Educación para la Ciudadanía”. Y es que EC ha sido definida por muchos como “un manual para ser un buen progre”. Ignoro si la palabra progre (de progresista, se entiende) tiene connotaciones negativas (está claro que para los falangistas sí que la tiene). Si la defensa de valores como los derechos humanos (entre ellos, la situación del pueblo palestino) son tildados de progres, entonces yo seré el primero en clasificarme como tal.

No me gustaría terminar sin comentar la que para mí ha sido la noticia bomba de esta semana. Un cura alemán ha dicho que el Holocausto nunca existió. Que todo eso de las cámaras de gas y los seis millones de judíos asesinados por los nazis es un cuento chino. El Papa ha pedido que se disculpe o dimita, pero el prelado sigue en sus trece. Habrá que ver como acaba esta película. Yo a este señor no le recomendaría que se empollara un libro de EC. ¡Qué va! Le obligaría a leerse un manual de Historia Contemporánea de 1º de Bachillerato. ¡A ver quien es el guapo que se atreve a pedir la objeción de conciencia para este sujeto!
Hasta la semana que viene.

Fdo.: Daniel Steward

3 comentarios:

Padre Objetor dijo...

Unos pretenden cargarse una asignatura. Los otros se cargaron toda una ley de educación. A ver si no somos tan desmemoriados o sectarios...

Anónimo dijo...

Me gustaría saber que entiende el anterior caballero (que tiene sus ideas del mismo modo que yo tengo las mías) por "sectario" y "desmemoriado". Después de leer el artículo varias veces, yo he entendido que bastante mal está la educación en España como para que nos pongamos a criticar a una aginatura. De sectarios está el mundo lleno, pero la "desmemoria" es patrimonio de la derecha. Ahí está la Ley de Memoria Histórica que muchos se niegan a aceptar.

Padre Objetor dijo...

Anónimo. lo que digo es claro y diáfano: es desmemoriado y sectario quien acusa a unos de cargarse una signatura y se olvida que los otros se cargaron toda una ley de educación.